viernes, 23 de mayo de 2014

Y PASÓ LO QUE TENÍA QUE PASAR..


Fui una noche al teatro Bolívar a ver una versión del Cabaret Tropicana que vino a Ecuador. 

En el intermedio me dirigí hacia el urinario.
Un hombre de aproximadamente 27 años se puso en el urinario contiguo.
El me miró fijamente a los ojos.

- ¡Dios mío!... ¿Por qué hiciste hombres tan guapos? - Le pregunté en mi interior. 



Este hombre era la versión juvenil de Tyron Power.
Sus ojos negros profundos hablaban  y me pidió que viera hacia abajo.

Dirigí mi mirada hacia donde él me pedía. Su miembro estaba totalmente erecto.
Otra vez respire profundo - ¡Dios mío! - El mío también empezó a tener una erección.
Aquel hombre me estaba haciendo perder la cabeza.

Un hombre se aproximaba por el pasillo, inmediatamente él que estaba junto a mí me guiñó el ojo y me hizo una seña con su cara que saliésemos al pasillo.

- ¡Bonito espectáculo!  - me dijo una vez que estuvimos en el pasillo del teatro.
- Sí, está precioso, siempre quise ver al Tropicana. 

- Yo también y me gustaría algún día viajar a Cuba para verlo personalmente.
- Siento nostalgia por Cuba. Sé que algún día estaré allí y visitaré el Tropicana. 

- Espero que tu sueño se cumpla.
- Hoy se ha cumplido la mitad - le dije.

- Soy Fausto.- me dijo amablemente y me apretó la mano.
- Soy Francisco. 

- ¿A qué te dedicas?
- Soy estudiante ¿y tú? 

- Soy modelo.
- ¡Tienes buena pinta! - le dije admirándolo 

- La pinta no sirve de mucho, modelo desnudo...
- ¿Dónde? - pregunté admirado. 

- En Francia.
- ¿Pornográfico? 

- ¡No seas salvaje! - se rió - Soy modelo artístico.
   Algunos pintores me pagan por posar desnudo. 

- ¿Puedes modelar para mí?
- ¿Pintas? 

- No, pero soy ágil con las manos.
- No te creo, pero me gustaría que tuvieras tus manos sobre mí.

Me mordí los labios y sonreí.

- Estamos yendo demasiado rápido. - le dije nervioso. 

- Deseo que vuele el tiempo.- me dijo tomándome del brazo y  llevándome hacia el interior del teatro.
- ¿Qué vas a hacer cuando concluya el show? - me preguntó.
- Pues, tenía pensado ir a casa... 

- ¿Dónde vives?
- En el valle. 

- ¿Podemos ir a tu casa?
- No, vivo con mi abuela. 

- Pues bien, esperemos a que termine el espectáculo y te invito a tomar un trago.
- Gracias.

Los dos fuimos a sentarnos. Lastimosamente como teníamos sillas numeradas tuvimos que continuar viendo la segunda parte del show solos. Aunque Fausto estaba tres filas delante de la mía y a un costado izquierdo. Cada cambio de número él regresaba a ver y me sonreía.

Al salir fuimos a un bar que estaba cerca. Era todo un contraste y había mucha tolerancia. 
En la pista bailaban parejas de heterosexuales, en la barra se encontraban travestíes y transexuales y en el sector donde se localizaban las mesas tan solo había hombres.

- El señor que esta en la otra mesa les envía esto y pregunta si les puede acompañar - nos dijo la mesera y puso una jarra de guayusas sobre nuestra mesa.

- ¿Quieres que él nos acompañe? - me preguntó Fausto.
- No. 

- Respeto tu decisión, pero no te pongas nervioso.
- Estoy nervioso, pero quiero estar a solas contigo - le dije. 

- Señorita, devuelva esto a aquel señor. Lo lamentamos - le dijo Fausto y devolvió la jarra de guayusas.

Después de una larga conversación Fausto llevo el vaso de ron a su boca y empezó a jugar sensualmente con él. 

- Fausto, me estas derritiendo - le dije y me mordí el labio inferior.
- ¿Quieres pasar esta noche conmigo? - me preguntó. 

- Me encantaría, pero tengo que llamar a casa, no he dormido nunca fuera.
- ¡No seas mentiroso!

- No te miento, desde que vivo con mi abuela, no he dormido  fuera de casa.
- Pues llámala.

Salimos de aquel bar y llame a casa, pero como era muy tarde, madre Magdalena estaba durmiendo y no contestó el teléfono.

- No contestan - le dije.
- Pues decide, porque mañana yo vuelvo a Francia. 
- ¡Acepto! - dije inmediatamente.

Fuimos a un hotel, al ver que éramos dos hombres, no nos dejaron entrar. Fuimos a otro y nos dejaron pasar. Apenas Fausto cerró la puerta, los dos nos abalanzamos como un par de desesperados y la pasión se apodero de los dos y pasó lo que tenía que pasar.

1 comentario:

  1. GUAYUSAS. Planta medicinal que se utiliza como bebida.
    En el oriente ecuatoriano los indígenas la beben como infusión o te, para
    depurar o limpiar el aparato digestivo.

    Mezclada con aguardiente, se obtiene una bebida alcohólica dulce y agradable.

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