jueves, 22 de mayo de 2014

¿QUÉ NO PASO?


Sábado por la mañana Tomás llego de su supuesta visita a su primo.
Tomás estaba serio y al ver sus ojos noté confusión en ellos.

Le pedí que me acompañara a conversar en el patio.
- ¿Qué paso? - le pregunté con una curiosidad extrema.
- ¿Qué no pasó? - me dijo molesto. 


- Entonces ¿qué no paso?
- Que no le dije que soy cura. 


- ¿Estás loco?  Te acostaste con él y no le dijiste la verdad.
- ¿Cómo sabes que me acosté con él? - me preguntó fingiendo hacerse el ingenuo. 


- Tomás, tú mismo me lo contaste y no creo que hayas ido a dormir a un hotel con el hombre que amas a rezar el rosario. 


- No rece el Rosario. El ni siquiera me dio tiempo de hablar.
  Apenas entramos al cuarto me abrazo desesperadamente, me beso y toda la noche pasamos haciendo...
  - Tomás suspiró. 


- Ya me imagino... 


- Al final se despidió y me dijo que me acordara que pase lo que pase él me seguirá amando. 


- ¿Quedaron en verse de nuevo? 


- Le dije que un día de estos los llamaría, pero hasta eso yo pediré el pase.
   Esta noche escribo la carta al provincial. 


- ¿Huyes de él? 


- No tengo otra salida - me dijo nervioso - Amo a Renzo, pero soy sacerdote. ¿Qué puedo hacer?
- Has lo que tu corazón te diga. 


- Mi corazón, mi corazón...
   Lo único que dice mi corazón es que lo amo,
   pero mi cabeza que es más realista me dice que voy a      provocar un escándalo.

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