sábado, 31 de mayo de 2014

¡QUE BUENO QUE ERA EL MUERTITO!


- ¡Qué bueno que era el finadito! - dijo un amigo de copas de Alfredo. 

- No había hombre más inteligente en la familia que él - dijo hipócritamente Rosa mientras que yo sabía perfectamente que Alfredo no fue nunca de su predilección. 

- ¡Excelente amigo! - dijo un compañero de borracheras.

Luego en la Iglesia no había donde poner un pie. El discurso del cura fue el típico.

Nos hizo recuerdo de la vida eterna y que si no pertenecíamos a la Iglesia nos vendría el castigo divino,  enfatizó en el dolor causado por la muerte y se paso alabando a un muerto a a quién jamás conoció.

- ¡Padre ejemplar!, ¡hombre honesto!, ¡marido fiel!, ¡cristiano ejemplar!  etc, etc, etc.
- Y este ...¿De quién está hablando? - Me pregunté  

- ¿Y  Dónde estuvo estovo toda esta  gente cuando él estuvo enfermo? - me seguí preguntando.







Al enterrarlo llore y Alejandra, la hermana de Gulnara vino hacia mí y me dijo - No llores Francisco, todo ira mejor.

- No lloro por él, lloro por lo que me va a pasar. - fue lo que pensé en mi interior. - Nadie llora por el muerto. La gente llora por sí mismo.

1 comentario:

  1. FINADITO. Expresión diminutiva para una persona que ha fallecido.

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