sábado, 31 de mayo de 2014

PREFIERO SER ALCOHÓLICO QUE MARICÓN

- ¡Todo en este lugar es tan diferente! – Exclamé  al abrir los ojos al siguiente día y constatar que mi pesadilla no había terminado. Estaba tan lejos de aquella casa grande, con jardines, vacas, perros en la que yo jugaba y que tenía varias monjas que me amaban.

- Hola Francisco - Saludo ella.
- ¿Dónde estoy?
- En tu casa
- Esta no es mi casa.
- Desde ahora la es, porque nosotros somos tu familia. 

- ¿Y las madres?
- Ellas no tienen dinero para mantenerte - dijo él.
- Y además su función no es ser mamás - dijo ella. 

- Yo soy Alfredo y desde ahora seré tu padre.
- Yo soy Gulnara y seré tu madre. 

- Somos tus padres adoptivos - dijo él. 

- Tu madre, la que te tuvo en su barriguita, desapareció - dijo ella tratando de explicarme al ver mi gesto de no entender nada. 

- Mi mamá es Magdalena -  aclaré. 

- Ella no es tu madre, ella es monja. Las monjas no pueden tener hijos - dijo Gulnara riéndose. 

- Desde ahora tienes que olvidarte que viviste en un convento- dijo Alfredo.
- A nadie digas que viviste con monjas. Eso es malo - dijo ella

- No hables con nadie que hayas conocido en aquel lugar - me ordenó él, mientras ella me aclaró.
- No digas a nadie que eres hijo adoptivo. Eso es mal visto.

- Un hombre te cuidará, mientras estemos fuera - me dijo Alfredo y al ver mi cara de espanto continuó.
- Este es un mundo nuevo para ti, por lo tanto no confíes en nadie. Ni en mí misma - enfatizó ella.

- Con nosotros aprenderás buenos modales y etiqueta - dijo él.
- Y la mejor herencia que te podemos dar es la educación y  enseñarte a trabajar - dijo ella. 

- Iras a estudiar donde los mercedarios - dijo orgullosamente Alfredo.
- ¡No! - Reprochó inmediatamente Gulnara. 

- ¿Por qué? - preguntó Alfredo.
- En ese colegio estudian los hijos de las vendedoras del Ipiales y yo no quiero eso para mi hijo.  El estudiará en la Academia Militar Ecuador y luego será Militar de Profesión. 

- Los militares no piensan. El tiene que ser doctor - dijo Alfredo. 

- Quiero volver a mi casa - grité.

Al escuchar mi grito, Alfredo me lanzó un trompón fuerte en la nariz que  me botó hacia el suelo.
Asustado empecé a llorar y sentí que Alfredo con su mano me daba una cachetada.


- ¡No llores! - Me amenazó mientras que Gulnara vio callada la escena y no hizo nada por defenderme.
- ¡Aprende la primera regla! - dijo furioso. 

- ¡Respetaras a tus padres y no les alzaras la voz! - Y  mirándome fijamente a los ojos dijo: - La segunda regla es "No llorarás porque tan solo los maricones lloran" - respiró profundo y dijo - Prefiero verte muerto a que seas maricón.

- Ja, ja, ja....- Rió Gulnara.
- ¿Y a ti qué te pasa? – Preguntó él al ver su risa sarcástica. 


- Con el alcoholismo que tienes, el que morirá primero serás tú - Dijo ella con un fuerte  gesto de desprecio en su rostro. 


- Prefiero ser alcohólico antes que maricón.- Dijo él con actitud prepotente. 


- Tú no eres un hombre completo - Le reclamó Gulnara - Hablas de maricones mientras que no puedes tener hijos.  Si no dejas  el alcohol, desde ahora iré preparando  tu funeral - dijo Gulnara. 


- ¡Ojala que se muera! - pensé interiormente.

1 comentario:

  1. LONGO. Palabra peyorativa designada para insultar a un indio o mestizo, por parte de una persona que cree que por ser de raza blanca, significa que es superior.

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