viernes, 30 de mayo de 2014

¿POR QUÉ ME HICISTE ESTO A MÍ?

Al siguiente día fui al bar. La madre de Matías al verme se puso inmediatamente a la defensiva.  Igual fue la actitud de  su hijo.

- Me das un jugo de naranja - le pedí a Matías seriamente.

El fue a la máquina de jugos, llenó el vaso. Lo colocó en la barra, tomó un sorbete y trató de meterlo en el vaso. Mano y sorbete temblaron juntos. Matías de los nervios no pudo introducir el sorbete en el vaso.

Matías respiró profundo. No me regresó a ver. Tan solo veía el vaso. Su madre no apartaba su mirada sobre nosotros. Matías hizo el segundo intento, pero no pudo. El sorbete se cayó de su mano. 

Inmediatamente su madre tomó un sorbete y lo puso dentro del vaso. Matías tomó el vaso, me lo entrego mirándome con ojos de tristeza.

- ¿Por qué me hiciste esto? - fue lo único que puede decirle con mis ojos. 

El agachó su mirada y se retiro hacia la cocina y me quede por un momento escuchando en la radio cantar a Chris Isaac, Wicked game...




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