lunes, 26 de mayo de 2014

NADA ES CASUAL EN ESTA VIDA, TODO TIENE SU PROPÓSITO.



 - Vas a tratar de ir a lo más profundo del tiempo y me vas a decir que es lo que ves.

Después de un minuto de intentar hacer lo que el me pidió le dije:
- No veo nada. Lo único que sé es que tengo conciencia.
- ¡Adelántate a la tercera dimensión! - Me pidió.

- Veo una gran masa incandescente. Veo una explosión. Todo se va formando, todo va adquiriendo un orden. Este orden viene dado por la energía que emana del Creador. El empieza a poner vida en su creación, todo sale de El. Nada es mágico, todo va evolucionando.

Veo naturaleza, agua, cascadas, flores,  un lugar precioso. Allí habitan unos seres. Son bellísimos, están desnudos. No veo que tengan órganos genitales. Sus ojos tienen un color especial, parecen estar  hechos de cristal y son más grandes que los nuestros. Ellos  son demasiado hermosos. Pueden reproducirse solos.

- ¿Qué ves?

- Veo emerger de la oscuridad a un hombre. El está vestido de negro y lleva una capa. Este hombre es hermoso. No podrida explicarte pero su belleza sobrepasa los límites de la belleza humana. Sus ojos reflejan la mirada de un ser  sumamente inteligente y que maquina algo.

Veo a la raza humana. La raza andrógina desapareció, se creyó autosuficiente y el Creador decidió dividirla en hombres y mujeres. Ellos habitarán en este planeta.

Veo un lugar donde todos somos conciencia. A cada uno se nos injerta un punto de luz que esta unido a otro punto de luz que va injerto en otra conciencia. Estas conciencias son complementarías y hasta que no se unan en el amor, no podrán volver hacia su Creador.

Veo a este ser hermoso vestido de negro al que muchos llaman Satán que conquista sutilmente a los humanos a través de su belleza, a través del egoísmo, a través de la vanidad, a través del lujo, a través de cosas aparentemente bellas, a través del poder,  luego de conquistarlos, los vuelve esclavos de la oscuridad. 

Satán tiene celos de todo lo que el Padre ha creado y no quiere que el ser humano vuelva hacia su creador.
Veo como un punto de luz es injertado dentro de mi  alma y veo como el punto de luz complementario es injertado en otra alma. Siento que caigo. Estoy cayendo en un vacío. Voy a mi primera vida y siento por primera vez lo que es el temor porque estoy siendo separado del Padre...

De pronto abrí los ojos  y vi que Diogo me estaba observando. A ningún momento Diogo me pidió que los abriera, pero la sensación de caer en un vacío fue horrible.

- "Nada es casual en esta vida. Todo tiene su propósito y ese propósito esta escondido" - me dijo Diogo mientras me recuperaba tratando de sentarme.

- ¿Crees en la reencarnación? - le pregunté.

Según nuestras creencias Dios que ha creado el  Universo que es infinito, en un espacio de tiempo que también es infinito.  Sería egoísta pensar que Dios  a nosotros  tan solo se nos conceda un espacio muy limitado   de tiempo para experimentar las maravillas de la naturaleza y la vida que él ha creado. Y más injusto pensar, de que en esta vida, unos vienen con beneficios y otros con desventajas. 

Para colmo, al morir,  se te metio en la cabeza que Dios  te va a juzgar , premiándote  o te castigándote, no por causa de tus actos , ni por el amor que hayas experimentado en tu vida, sino te juzgara  por tu creencia. 
De allí nace el concepto de "salvación".

¿Entonces para qué diablos se molesto en crear el universo y la vida?

Ese no es un Dios de amor. El amor de la creación se expresa en el infinito, en la vida eterna, en que nunca termina tu posibilidad de aprendizaje y de experimentar todo lo que el Dios de amor  a hecho.
La espiritualidad jamás te limitará la  posibilidad de ir evolucionando a niveles espirituales y de entendimiento superiores. 

El amor de Dios no se expresa en la condena, se expresa en que cada vez resucitas en otro cuerpo,
pero con tu misma alma, así podrás  experimentar todo lo que el Padre ha creado y la máxima expresión de su amor se demuestra con el libre albedrío que te da. 

Tu eres responsable de tus decisiones que tomes en cada acto de tu vida.
El Padre no te juzga ni te condena, pero tú  aprenderás que todo acto que hagas en esta vida genera sus consecuencias.  

Tú haces que tu vida sea un cielo o un infierno y después de tu muerte iras al cielo o infierno que tu mismo creaste. Mantente siempre alerta que el infierno es todo lugar donde no hay amor. 

Al igual que en esta vida te juntarás con los que vibren igual a ti , así mismo es en el más alla. Tal como es arriba , es abajo.  Pero si no desperdicias tu energía vendiendo tu alma a cambio de poder, fama, placer o dinero,  volverás a esta dimensión para seguir aprendiendo.  




El fin de algo, es el principio de otra cosa. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario