jueves, 22 de mayo de 2014

EL QUE ESTE LIBRE DE PECADO QUE LANCE LA PRIMERA PIEDRA



Domingo por la mañana llegó el provincial, con Jorge, Teodoro y  Alcisar que eran los consejeros. 

- Francisco queremos que te quedes con nosotros, tendrás voz y voto en la reunión - me pidió el provincial.

En la sala de comunidad nos reunimos todos excepto Tomás que se fue a orar a la Iglesia.

- ¿Qué hacemos con Tomás? - Preguntó el padre provincial.
- Será mejor darle el pase - dijo Miguel.
- Preferiblemente al extranjero - dijo Alcisar.
- Ese maricón tiene que salir afuera. - dijo Teodoro en tono humillante. 

- Nuestra congregación se ha caracterizado por tener hombres de bien.
Un hombre con semejante degeneración tiene que salir fuera - dijo Jorge mientras que Alcisar y Teodoro hicieron una señal de afirmación con su cabeza.

- Lo que me preocupa es que ese muchacho no tiene donde ir. su padre no lo quiere ver.  No tiene absolutamente a nadie - dijo preocupado el padre provincial.

- La comunidad tiene el suficiente dinero para mantenerlo por un tiempo hasta que encuentre trabajo y se estabilice. Es preferible que gastemos un poco de dinero en él a que dañe la buena imagen que tenemos - Dijo severamente Jorge.

- Si permitimos que alguien como él se quede, después  tendremos religiosos que querrán maquillarse y de pronto querrán utilizar velo - dijo Teodoro quebrando su mano en son de burla. Alcisar y Jorge lanzaron una carcajada.

- ¿Cuál es tu opinión Francisco? - me preguntó el provincial.

- La decisión debe ser tomada por Tomás. Si él quiere quedarse será mejor devolverlo a Francia, caso contrario él mismo decidirá si se va. 

- Lo mismo pienso yo - dijo Miguel. 

- Un pecador como el debe mantenerse lo más alejado de  nosotros - dijo Jorge con un gesto de odio y otra vez los borregos de Teodoro y Alcisar volvieron a afirmar con su cabeza. 

- ¡Ya basta! - Gritó el provincial y viendo severamente a sus consejeros les dijo - ¡Tarea de hipócritas!

Los tres se quedaron estáticos y se pusieron a la defensiva.

- Para mi ser provincial no es nada fácil porque tengo que callar muchas cosas. - Respiro profundo vio hacia Miguel y dijo:
- Sé que uno de ustedes tiene un hijo y desvió  los fondos para mantenerlo...

En aquel momento Miguel esquivo su mirada.

- Pero no queda más alternativa, es la única manera de ayudar a su criatura. Pero de ustedes...
El provincial quedo mirando hacia sus consejeros - He tenido que hacerme el tonto y fingir que no sé nada.  Todo por no causar un escándalo o dejarlos fuera.

¡Tú, Jorge! - dijo enfáticamente y le señalo con su dedo. 

- Tú que tanto hablas de santidad, de ser hombre de bien. ¿ Acaso confundes la homosexualidad con desviación ?

Jorge se hizo para atrás. Sus ojos estaban pendientes de lo que el provincial iba a decir.

- A ti te gusta llevar a los adolescentes del colegio a tu cuarto, les engañas diciéndoles que van a corregir juntos los exámenes y aprovechas para cogerles sus genitales y  hasta los masturbas. La mayoría se deja, porque lo que les  importa es que les pongas una buena calificación, pero algunos me han contado lo que tú haces. El otra vez vino el  padre de familia de Juan Carlos Sandoval pidiéndome que te expulsara de la orden por morboso. ¿Quieres también que pongamos a consideración tu caso en esta reunión para saber qué hacemos contigo?

Jorge respiró profundo, esquivo su mirada y se puso a ver hacia el techo. No quiso ver las caras de desaprobación de sus colegas Alcisar y Teodoro.

- Y a ustedes... ¡Santos padres! ...¿Quién les engañó que los heterosexuales son superiores a los homosexuales?

Teodoro y Alcisar inmediatamente se regresaron a ver sus caras. Sin darse una respuesta volvieron a ver el rostro del provincial.

- Nuestro santo padre y fundador, San Sebastián, fue homosexual.
- ¡No puede ser! - dijo Teodoro asombrado 

- Los castigos que se auto infringió fue porque sintió amor por un hombre. La Iglesia lo declaró santo porque con sus  martirios trataba de extirpar aquel sentimiento considerado  tan pecaminoso. Tomás ama a ese hombre. ¿Acaso amar es pecado?
Nadie supo qué responder.

- Tomás es juzgado por amar a un hombre. Tu Jorge tienes  relaciones en las que no existe el amor de por medio y juzgas a Tomás. - Dijo observando a Jorge y luego dirigió su mirada hacia Teodoro y Alcisar. - Y ustedes dos creen que no sé que para nada cumplen con su voto de castidad.... ¿Quién este libre de pecado que lancé la primera piedra? - Ordenó

Todos agachamos la cabeza y nos quedamos en silencio.

- Los que quieran que Tomás se quede y le demos el pase para Francia, que levanten la mano - dijo el provincial.

Jorge fue el primero en levantarla. Luego todos hicimos lo mismo.

- Tomás regresa a Francia - dijo el provincial y se retiró.  

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