viernes, 30 de mayo de 2014

DIOS QUIERE QUE SEAS NORMAL... ¡QUE ABURRIMIENTO!

- Hola, soy Timoteo Broach  y trabajo para H.C.J.B. Un familiar tuyo me  pidió que te ayudara.
  Sé que eres homosexual y me gustaría  conversar contigo para que sepas cual es el plan de Dios  para tu  vida.- me dijo un gringo que me llamó por teléfono.

- ¿Eres sicólogo?
- No, trabajo como voluntario ayudando a gente como tu a que se cure y sigan los planes de Dios.
  ¿Quieres que te ayude? 

A veces uno no quiere dejar de ser homosexual por seguir el modelo que la sociedad llama absurdamente normal, sino porque los ataques son tan fuertes, que el sufrimiento interno muchas veces se vuelve insoportable. 

- Sí, pero si no avisas a nadie. - le contesté. 

- Lo que hablemos entre tú y yo es confidencial - me dijo.

Al siguiente día asistí al encuentro.

- ¿Cómo crees que empezó tu homosexualidad? - me preguntó. 

- Cuando me sacaron del convento, me dejaron con un hombre joven que me cuidaba.
El tuvo juegos sexuales conmigo. 

- ¿Te violo?
- No 

- ¿Cuándo te diste cuenta que eras homosexual.
- Cuando conocí a  Pablo. El fue para mí muy especial. 

- ¿Por qué?
- Nos hablábamos con la mirada. Creo que fue telepatía.
   No necesitamos de palabras. Incluso estando lejos, los dos estábamos unidos, y eso pasa hasta ahora.

- ¿Tuviste sexo con Pablo?
- No.

- No lo puedo entender...
   ¿Cómo puedes estar unido a una persona con la cuál no has tenido sexo? 

- Lo único que puede unir a dos hombres es el amor, tú no lo entiendes. - le repliqué.
- ¿Pero tuviste fantasías con él? 

- No, Pablo emanaba una energía tan buena que para mí. El era mágico tan solo el verlo.
   Con una relación sexual, creo que esa magia acabaría. 

- ¿Se dijeron alguna vez que se aman?
- No hacia falta, tan solo con vernos a los ojos lo sabiamos. 

- ¿Te sigues viendo con él?
- No, pero sé que ya va por su tercer divorcio. 

- ¿Tercer divorcioooo? - preguntó Tim admirado.

- Si, es su tercero.
  Ya dio gusto a su padre casándose, no perderá su herencia,  y ahora ya no le molestaran más. 

- Si lo amaste tanto, ¿Por qué no están juntos?
- Los dos no necesitamos estar juntos físicamente, estamos unidos a pesar de la distancia.

Tim empezó a indagar sobre mi vida sexual, sobre mis aventuras, mis defectos.
A la final de la sesión me dijo:

- Francisco, Dios quiere que tu seas un hombre integro. El quiere que dejes de ser homosexual, que dejes de ser enfermo, que tengas una vida normal, te cases y tengas hijos.

- ¡Qué aburrimiento! - pensé.




Las siguientes sesiones fueron de estudios de versículos de la Biblia en que se declaraba a la homosexualidad pecaminosa. 

Tim con su  sutil propaganda anticatólica y con un buen manejo de ciertos versículos de la Biblia acabo haciéndome sentir que era basurita ante los ojos de aquel Dios que él profesaba. Al final de cada sesión terminaba aceptando que estaba enfermo y que necesitaba curación.

Pero al salir de cada sesión, caminar por la calle y ver a algún hombre que era atractivo para mí,  me decía
 - No me he curado todavía. - y  cuestionaba al Creador que todo lo hizo bien

- ¿Dios por qué tiene que ser enfermedad admirar a un hombre?

1 comentario:

  1. Me considero un "Loco" un soñador, un ser humano enamorado de la vida. La locura no siempre es enfermedad; tampoco somos enfermos los “Soñadores” los que amamos los momentos únicos de la vida. Los "locos" abrimos caminos que otros no se atreven a abrir, decimos y expresamos cosas que los demás no se atreven a expresar... Quizá por eso, nos quieren "normales"

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